Tenía mucho interés en repetir este triangulo miñoto de: Ponte do Lima, Ponte da Barca y Arcos de Valdevez, y, al pasar cerca no desestimé la oportunidad.
Si, porque estas poblaciones poseen todo el encanto de las tierras del Alto Miño.
Un paisaje muy verde, el frescor que proporciona su abundante arboleda, y la arquitectura solariega predominante, y ese rio, el Vez, casi transparente que, junto al puente, suena como que cantando.
Ya que hablo del puente, es uno de los símbolos de la región. Bueno, los tres puentes, En el conjunto de las poblaciones visitadas.
Según reza la historia, ha sido en los márgenes de este RIO, muy cerca del puente, donde se enfrentaran las tropas de Alfonso VI de León e las de Afonso Henriques, esto en 1140, dando origen a la consagración del Reino de Portugal.
Dicen que ha sido un combate muy sangriento y que pasadas horas el Vez aún iba manchado de sangre al confluir con el Lima.
Este puente siendo medieval, fue restaurado entre 1876 y 1880 con mayor amplitud.
Por el camino, nos vamos encontramos con el arte, pero casi siempre en el interior de las iglesias. Aquí tenemos un ejemplo, la iglesia de la Misericordia.
También flores para ti…


















































