Teatro Romano de Mérida

Con la caída del Imperio Romano y la llegada del cristianismo, este edificio se abandonó y fue cubierto por tierra. Así estuvo hasta principios del siglo XX que comenzaron las excavaciones. Como sobresalía la parte alta de las gradas, por su forma, los vecinos emeritenses lo llamaban Las Sietes Sillas.
Las gradas tienen tres alturas donde se situaban las personas, según status social de la época. Con una capacidad para 5.800 espectadores.
Otras partes importantes son la orchestra, las gradas reservadas para la alta sociedad, el frente de escena con las puertas de acceso, el conjunto de columnas y las esculturas que representaban a personajes mitológicos y a dioses.
El Teatro se completaba con un jardín en la parte posterior, conocido como Peristilo del que aún se conservan los canalillos para el riego.
Aquí se siguen celebrando todos los veranos el famoso Festival de Teatro Clásico de Mérida
Anfiteatro de Mérida
El Anfiteatro de Mérida se construyó en el año 8 a.C. y tenía una capacidad para unos 15.000 espectadores.
Considerado por los romanos el recinto de ocio por excelencia. Aquí se celebraban las luchas entre gladiadores y fieras, la representación de batallas históricas o los combates entre los gladiadores.
De forma ovalada, tenía una zona de arena en la parte central. Además, contaba con un foso donde se guardaban tanto los animales que formaban parte del espectáculo, como las armas y otros elementos relacionados con la lucha. Estaba oculto al público por una tarima de madera.
De las gradas originales, hoy se conservan sólo las inferiores.





















































































