domingo, 6 de enero de 2008

REENCUENTRO



El frío y una lluvia persistente no han permitido la incursión habitual por mi Porto.



Al fin de la tarde me acerqué al centro para apreciar de cerca el arbole del Milenio, del cual tanto me hablaran los amigos. No pude ir por la noche, cuando realmente estaría digno de apreciar; el clima no ayudaba. De todas formas hice algunas fotos para que perpetúe.



El resto del tiempo lo aproveché para comprar algunas de las cosas que tan solo las puedo encontrar en mi ciudad, y, entre ellas, como no, el "Bolo Rei", así como las castañas asadas; que viejos y bellos recuerdos guardo de mi infancia.



Me sentí feliz en mi tierra, y espero que a corto plazo os pueda mostrar las bellezas que encierra.



¡Hasta recibí la visita de unas amigas venidas de tierras lejanas!

2 comentarios:

Juani lopes dijo...

por cierto el cafe majestic impresionante. Pero cierto anfitrion un poco vago para salir

pepa dijo...

Las castañas calientan las manos y el cuerpo, ¡y no te digo el Oporto! Fui muy feliz en Porto.